sábado, 27 de mayo de 2017

Luskhan itilensis, un nuevo pliosaurio del Cretácico de Rusia.



Se ha encontrado en Rusia una nueva especie de pliosaurio fósil (gran reptil marino depredador de la "era de los dinosaurios") y cambia profundamente cómo entendemos la evolución del grupo, dice un equipo internacional de científicos.

Los pliosaurios, también conocidos como pliosauroides, eran un tipo de plesiosaurio de cuello corto: reptiles marinos construidos para la velocidad en comparación con sus primos de cuello largo. Estas criaturas no eran dinosaurios, sino primos lejanos de las modernas tortugas. Tenían cuatro grandes aletas, gran cabeza, mandíbulas extremadamente potentes y dientes enormes, y cazaban peces, moluscos cefalópodos y otros reptiles marinos. 
 
Vivieron entre hace 220 millones de años (período Triásico) y 70 millones de años (período Cretácico) y se encontraban principalmente en los mares prehistóricos que cubrían la Europa moderna. El pliosaurio recién identificado, llamado Luskhan itilensis, que significa 'Espíritu Maestro del río Volga', vivió durante la edad Hauteriviana del Cretácico Temprano, hace aproximadamente 130 millones de años. 
 
Su cráneo casi completo fue encontrado hace casi 15 años por el paleontólogo de la Universidad Estatal de Ulyanovsk, Dr. Gleb Uspensky. "El cráneo del Luskhan itilensis es de aproximadamente 1,5 m de longitud, lo que indica un animal grande. Pero su rostrum es extremadamente delgado, parecido al de los animales acuáticos que comen peces, como los gaviales o algunas especies de delfines de río", dijo el doctor Valentin Fischer, investigador de la Universidad de Lieja, Bélgica. 
 
"Esta es la característica más llamativa, ya que sugiere que los pliosaurios colonizaron una gama mucho más amplia de nichos ecológicos de lo que se suponía anteriormente". "Al analizar con técnicas de vanguardia dos conjuntos completos de datos que describen la anatomía y la ecomorfología de los plesiosaurios, revelamos que tuvieron lugar varias convergencias evolutivas durante la evolución de los plesiosaurios, notablemente después de un importante evento de extinción al final del Jurásico (hace 145 millones de años)", dijeron los investigadores.

"Los nuevos hallazgos también tienen ramificaciones en la extinción final de los pliosaurios, que tuvo lugar varias decenas de millones de años antes que la de los dinosaurios". "De hecho, los resultados sugieren que los pliosaurios pudieron recuperarse después de la última extinción jurásica, pero luego se enfrentaron a otra extinción que, esta vez, los limpiaría para siempre de las profundidades de los antiguos océanos".  Fuente Vista al Mar.

jueves, 25 de mayo de 2017

El hallazgo de mamíferos fósiles durante el periodo colonial en el actual territorio argentino.


Hoy, 25 de Mayo, se conmemora un nuevo aniversario de la revolución de mayo en Argentina. Por ello, compartimos este interesante artículo de Ricardo Pasquali y Eduardo Tonni.

Una reseña de los hallazgos de vertebrados fósiles en el período colonial y su contexto histórico. Los hallazgos de vertebrados fósiles de gran tamaño durante este período fueron adjudicados a una antigua raza de humanos gigantes. Una hipótesis alternativa, atribuía la presencia de estos enormes restos óseos a la capacidad que poseen ciertos terrenos de “acrecentar excesivamente los huesos”.


miércoles, 24 de mayo de 2017

El extraño Groeberia del Eoceno de Mendoza.

Este género fue describió en 1952 por Bryan Patterson. Se trataba de una pequeña mandíbula fósil de unos 10 milímetros de largo. El resto que llamo la atención de la comunidad Paleontológica de la época, tenía unos 40 millones de años de antigüedad. Su forma era tan rara que no coincidía con ninguna forma viviendo o fósil en Sudamérica.

Su mandíbula era extraordinariamente corta y alta, presentando cuatro molares pequeños y un gran incisivo, pero sin semejanza con los roedores. Fue un marsupial y probablemente emparentado con los Cenolestidos. Su aspecto era algo similar al de las pequeñas comadrejitas representadas en la actualidad polos llamados "ratones runchos". No eran ni herbívoros ni carnívoros estrictos, sino que se alimentaban de frutos duros, semillas e insectos. Sus pocos restos proceden de la formación Divisadero Largo, en la Provincia Argentina de Mendoza.

 Groeberia pattersoni, se trataba de un marsupial, pero su clasificación y estudio fue algo compleja. Ocurre que la mayoría de los rasgos diagnósticos del esqueleto de los marsupiales se basan en los detalles de la anatomia del cráneo y las mandíbulas, las cuales, no se habían preservado del todo bien, y para colmo su aspecto era rodentiforme, ósea, que se parecía a un roedor. 

Su tamaño era muy pequeño, no más grande que una laucha actual. Su alimentación era muy variada, desde frutos y hojas hasta larvas e insectos. Sus restos fueron hallados en sedimentos de 40 millones de años, en la formación Divisadero Largo, Provincia de Mendoza, Argentina.
Mas info http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/eoceno.htm

domingo, 21 de mayo de 2017

Espionaje prehistórico; Ichthyornis, un ave con dientes del Cretácico americano encontrada en Rusia.

Paleontólogos rusos han encontrado restos fosilizados de un Ichthyornis, un pájaro dentado encontrado con más frecuencia en América del Norte. Es el primero de su tipo que se encuentra en Rusia.

Como resultado de su hallazgo, los especialistas sugieren que el ave disfrutó de una amplia distribución en todo el hemisferio norte. Los nuevos fósiles del ave se encontraron en la región de Saratov de Rusia. Este es el primer registro de este tipo de aves en el Viejo Mundo, dice el estudio de los paleontólogos. Su trabajo fue publicado en la revista académica Cretaceous Research.
 
El equipo de especialistas, dirigido por Nikita Zelenkov, encontró fragmentos de 1,5 cm de largo. La edad del hallazgo, estimada en 94 a100 millones de años, coincide con la edad de los restos similares que se encuentran en América del Norte. Esto sugiere que el ave probablemente tuvo una amplia distribución geográfica en el hemisferio norte.

El ave Ichthyornis (gr. “ave-pez” debido a sus vértebras similares a las de los peces) es un género de aves dentadas extintas del Cretácico Superior, hace entre 93 y 75 millones de años que habitaron en América del Norte. Sus restos fósiles son conocidos de depósitos de tiza de Alberta, Alabama, Kansas, Nuevo México, Saskatchewan y Texas, en estratos que estuvieron bajo la Vía Marítima Interior Occidental durante los periodos Turoniense-Campaniense, hace unos 95-85 millones de años). Ichthyornis es un componente común de la fauna de la Formación Niobrara, y se han hallado numerosos especímenes tanto adultos como de individuos inmaduros.

El ave Ichthyornis ha sido históricamente importante por haber arrojado indicios acerca de la evolución de las aves primitivas. Fue la primera ave con dientes en ser descubierta, y Charles Darwin notó su significado durante los primeros años de desarrollo de la teoría de la evolución. Ichthyornis aún hoy sigue siendo importante como una de las pocas aves del Mesozoico conocida a partir de numerosos especímenes.
También sugiere que Eurasia fue el origen de la familia de aves, según el estudio.

Estas aves poseían cuerpos similares a las aves modernas y parecían gaviotas en su apariencia externa. La estructura de las alas muestran que las aves fueron capaces de volar bien, mientras que sus extremidades posteriores sugieren que eran aves acuáticas.

Sus dientes tienen características especialmente importantes, ya que no tienen el movimiento del cráneo cinética que poseen las aves modernas, que permite a las aves actuales apretar a sus presas con ambas mandíbulas. Fuente; universitam.com

jueves, 18 de mayo de 2017

Una nueva serpiente del Plioceno de Tennessee, Estados Unidos.

Un yacimiento paleontológico en el este de Tennessee, Estados Unidos, aporta pistas sobre una importante época de transición en la historia evolutiva de las serpientes. Entre las criaturas fosilizadas encontradas ahí, se halla una especie de serpiente que vivió hace 5 millones de años y que constituye una especie de la que no se tenía conocimiento previamente.

Este estudio, realizado por el equipo de Steven Jasinski, de la Universidad de Pensilvania en Estados Unidos, supuso muchas horas de examen detallado de cientos de fósiles de serpiente teñidos por un mineral oscuro. Al final, la mayor sorpresa fue el descubrimiento de vértebras que no coinciden con las de ninguna especie conocida de serpiente, viva o extinta. Los investigadores bautizaron a la especie, de un nuevo género, como Zilantophis schuberti.

Las serpientes no poseen patas, pero tienen un alto número de vértebras. Estos son a menudo los huesos que los paleontólogos utilizan para identificar las serpientes fósiles.

La Zilantophis llevaba unas proyecciones parecidas a alas a los lados de sus vértebras. En vida, probablemente eran puntos de unión para los músculos de la espalda. Este conjunto de rasgos es lo que inspiró el nombre del nuevo género, derivado de la Zilant, una serpiente alada de la mitología rusa.

La Zilantophis era una serpiente pequeña. Vivía probablemente en la hojarasca, quizás excavando un poco y comiendo pequeños peces o más posiblemente insectos. Era demasiado pequeña para poder comerse un roedor de tamaño normal.