lunes, 28 de noviembre de 2016

Prothylacinus patagonicus, un depredador marsupial del Mioceno.



Este es un mamífero marsupial extinguido, similar a un perro. Vivió en el Mioceno inferior (hace unos 18 millones de años) de la provincia de Santa Cruz, en la patagonia argentina.

Este animal tenía un físico robusto, y su peso fue de cerca de 40 kilogramos. El cuerpo era largo y flexible, mientras que la musculatura del cuello era muy poderosa. El cráneo estaba equipado con dientes fuertes, típicos de un animal carnívoro.

Las patas cortas y fuertes estaban equipadas con potentes músculos, y probablemente con una especie de pulgar semioponible. Las patas delanteras tenían garras fuertemente curvadas, mientras que las traseras tenían dedos cortos, plantígrados, con la planta del pie alargada, probablemente capaz de captar las superficies curvas.  

La cola era larga (compuesta por 20-30 vértebras) y muy puntiaguda. Las características del protilacino sugieren que era un animal arborícola, poderoso y ágil. Las patas delanteras las utilizaban para sujetarse a las ramas, mientras que el cráneo y el cuello eran fuertes para poder soportar el peso de la presa, que capturaba con sus poderosas mandíbulas. Es posible que el protilacino se alimentase de roedores, marsupiales, y pequeños perezosos.

El protilacino es el representante más típico de los Prothylacynidae, del orden Sparassodonta, el cual se desarrolló en América del Sur ocupando los nichos ecológicos que fueron ocupados en otros continentes por los mamíferos carnívoros. Imagen tomada de flickriver.