sábado, 30 de enero de 2016

Paleo, Revista Argentina de Divulgación Paleontológica. Numero 137.



01- Descubren un nuevo dinosaurio con una pequeña cresta ósea.          
02- La historia de los animales más australes.   
03- Los cerebros también se fosilizan.   
04- El pez que no comía reptiles voladores.       
05- Descubren un bosque fósil de licopodios arborescentes en las islas de Svalbard.       
06- Sierra Baguales en la Patagonia Chilena, 70 millones de años de historia.     
07- La paleobiodiversidad de hadrosáuridos de la Argentina.
08- Científicos rusos podrían revivir al león cavernario extinto hace 10.000 años.  
09- Haramiyavia clemmenseni, revela la diversificación de los mamíferos en el Triásico.   
10- Los peces destronaron a los cefalópodos.
11- Convivimos miles de años con ratas gigantes.          
12- Shanidar, o la solidaridad en el Pleistoceno. 
13- Morrosaurus antarcticus. Reconstruyendo el rompecabezas de la fauna antártica.     
14- Datan el fósil de ictiosaurio hallado en Asturias.       
15- Tras la pista del dinosaurio cojo.      
16- Phosphorosaurus ponpetelegans, el monstruo marino japonés con grandes ojos.
17- El árbol genealógico de las aves arroja luz sobre su evolución.
01- Osos en Bariloche, una historia de hielo de miles de años.
02- La paleontología durante el Siglo XVII y la edad de la razón.
03- Mamíferos Marsupiales y Carnívoros representativos del Plioceno de Argentina.
01- El Museo Paleontológico de Murcia  inaugura una muestra.
02- Estudian cráneo de Mastodonte hallado en Urdinarrain.
03- El origen del perro.
01- A modo de Editorial.
02- Resúmenes o Abstract.
03- Lectores.
04- El fósil destacado. Prothylacinus patagonicus.
05- Turismo y Naturaleza.
06- PaleoHumor:
07- Libros recomendados.
08- Sitios Web Sugeridos.
09- Congresos/Reuniones/Simposios.
10- Museos para conocer.

jueves, 28 de enero de 2016

Eotrachodon orientalis, el nuevo dinosaurio de los Montes Apalaches.


Un equipo internacional de investigadores ha identificado y nombrado una nueva especie de dinosaurio que es la más primitiva de dinosaurio con pico parecido al de los patos que se descubre en el este de Estados Unidos, al menos con un grado de conservación tan bueno del espécimen.

Este nuevo descubrimiento también muestra que los dinosaurios con pico parecido al de los patos se originaron en el este de Estados Unidos, concretamente en una zona que hoy corresponde más o menos con los Montes Apalaches. Posteriormente, las bestias de esa clase se propagaron hacia otras partes del mundo. Gregory Erickson, de la Universidad Estatal de Florida en Estados Unidos, y sus colegas, le han dado al dinosaurio el nombre de Eotrachodon orientalis.

Este dinosaurio medía probablemente entre 6 y 9 metros de largo (de 20 a 30 pies) en la edad adulta, caminaba mayormente sobre sus patas traseras aunque podía ponerse a cuatro patas para comer plantas, y tenía una piel escamosa. Pero lo que más lo distingue de entre otras especies es que tenía una gran cresta en su nariz.

martes, 26 de enero de 2016

Paleoneurología de uno de los dinosaurios carnívoros más grandes del planeta.

Giganotosaurus era un dinosaurio bípedo y carnívoro (Terópodo) que vivió hace aproximadamente unos 100 millones de años durante el período Cretácico, en lo que hoy es la Provincia de Neuquén. Su considerable tamaño (unos 13 m de largo) le ganó un puesto entre los dinosaurios carnívoros más grandes del mundo junto con Tyrannosaurus rex (del Hemisferio Norte), siendo superado en tamaño solo por Spinosaurus (conocido también por la película Jurassic Park).

Afortunadamente el cráneo de Giganotosaurus se encontró casi completo, incluyendo el neurocráneo (o caja craneana), que es donde estaba alojado el “cerebro” y los órganos de los sentidos. Cuando el animal muere, las partes blandas como el cerebro y los nervios, se degradan rápidamente, dejando la cavidad endocraneana vacía, la cual refleja con bastante fidelidad la morfología original que tenían esas partes blandas. 

La rama de la paleontología que estudia el cerebro y el sistema nervioso de animales fósiles se denomina “paleoneurología”. El primer estudio de esta índole en un dinosaurio carnívoro de Argentina fue el de Giganotosaurus, que se estudió primero en base a un molde endocranenao de látex, y más recientemente a partir de un molde digital, basado en tomografías computadas. Fuente; ANB.
 Mas info www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/principal.htm

domingo, 24 de enero de 2016

Hallan huellas de dinosaurio gigante cerca de Sucre, Bolivia.


Un grupo de especialistas encontró huellas gigantes de dinosaurios en Potolo y Maragua, a 45 kilómetros de Sucre, por lo que se considera que fueron los animales prehistóricos más grandes que habitaron en lo que ahora es territorio boliviano. Un equipo de especialistas contratado por la Dirección de Turismo de la municipalidad de Sucre  llegó hasta la zona de Potolo y Maragua, donde se descubrieron nuevos rastros de dinosaurios que dejaron sus huellas.

El paleontólogo uruguayo Sebastián Apesteguia aseguró que “es realmente descomunal” el nuevo hallazgo de un dinosaurio carnívoro que hasta ahora no se encontró en ninguna otra parte de Bolivia y que se estima vivió hace 80 millones de años.

Por su parte, el paleontólogo boliviano Omar Medina detalló que cada huella mide 1,04 metros de largo y 80 cm de ancho. Entre huella y huella impresa en Potolo existe una distancia de 2,70 metros, es decir, que con cada paso que daban estos gigantes animales avanzaban este trecho.

Por otra parte, Apesteguia señaló que el descubrimiento más importante para la ciencia es un hueco que mide cuatro metros de largo y dos de ancho y que en su interior tiene marcas de haber sido excavado por dinosaurios. Se presume que ahí los animales tenían su nido o, en su caso, era un lugar donde se iban a revolcar para sacar los parásitos. Fuente; La Razón.



viernes, 22 de enero de 2016

Notocolossus gonzalezparejasi, un dinosaurio gigante en Mendoza.

Fue hallado en Malargüe por un equipo a cargo del geólogo mendocino Bernardo González Riga. Se trata de un reptil de 38 metros de longitud.
Mendoza vuelve a ser el foco de la atención para la comunidad científica: un grupo de paleontólogos argentinos encontraron en Malargüe los restos del dinosaurio terrestre más grande del mundo.

Un reptil cuya longitud de 37,2 metros equivale a una tercera parte de una cancha de fútbol. Su peso se estima en 48 toneladas, igual que el de la ballena más grande y fue descubierto en rocas de fines del Período Cretácico, cuya antigüedad se estima en 86 millones años.

Este asombroso descubrimiento adquiere un valor agregado para nuestra provincia ya que el encargado de dirigir la excavación fue el reconocido geólogo mendocino Bernardo J. González Riga, de la Universidad Nacional de Cuyo. González Riga es Geólogo con orientación en paleontología y desde hace muchos años dedica su vida a investigar sobre dinosaurios en Mendoza.

Un artículo sobre Notocolossus fue publicado hoy en 'Scientific Reports', una revista de libre acceso de los editores de Nature, en el cual describen: los restos pertenecen a un dinosaurio todavía desconocido, que habitó hace unos 100 millones de años, 10 millones de años antes que otros representantes del tipo Titanosaurus.

 Mas info www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/principal.htm

lunes, 18 de enero de 2016

El temporal marítimo deja al descubierto árboles de 300 millones de años en Asturias.


La marejada provocada por el temporal que azotó la costa cantábrica durante la última semana ha dejado al descubierto restos fósiles de distintos ejemplares de árbol de 300 millones de años en la playa de Arnao.

Fragmentos de troncos petrificados, la mayoría de ellos caídos, y raíces incrustadas en las rocas han quedado a la vista al perder la playa una importante cantidad de arena como consecuencia de la erosión sufrida por el fuerte oleaje.

La playa de Arnao, en el municipio de Castrillón, esconde un importante yacimiento geológico en el paleosuelo cuyos restos "se conservan perfectamente", según el profesor de Paleontología de la Universidad de Oviedo Miguel Arbizu.

Un equipo de especialistas investiga desde hace más de un año dos yacimientos fosilíferos del Devónico inferior en la plataforma de Arnao y su arrecife, entre las playas de Santa María del Mar y Salinas.

Los científicos han hallado fragmentos, troncos, la mayoría de ellos caídos, pero también árboles erguidos, en posición de vida, "es decir que se ve el tocón y las raíces introducidas en un paleosuelo de hace 300 millones de años", ha indicado el profesor.


Más info www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/megafauna/index.htm

sábado, 16 de enero de 2016

Restos de mamut cazado hace 45 mil años muestran presencia humana en Ártico.

Los restos de un mamut que fue cazado hace unos 45.000 años han revelado la primera prueba conocida de la presencia humana en el Ártico.

Las marcas en los huesos hallados en el remoto norte de Rusia indican que la criatura fue apuñalada y descuartizada. El extremo de un colmillo estaba dañado de una forma que apunta a actividad humana, quizá para la fabricación de herramientas de marfil.

El descubrimiento, de una antigüedad mínima estimada en 45.000 años, amplía el espectro conocido de la presencia humana en el Ártico en al menos 5.000 años.

El yacimiento en Siberia, cerca del mar de Kara, es de lejos el signo más septentrional de presencia humana en Eurasia antes de hace 40.000 años, explicaron Vladimir Pitulko, de la Academia Rusa de Ciencias de San Petersburgo, y sus colegas en una investigación publicada en la revista Science.

miércoles, 13 de enero de 2016

Machimosaurus rex, un gigante cocodrilo del Jurasico marino de África.


Machimosaurus rex, la nueva especie de cocodrilomorfos hallada en África, es el ‘cocodrilo‘ marino más grande jamás encontrado. El descubrimiento pone en cuestión la extición masiva de especies en el Jurásico.

Un grupo internacional de paleontólogos descubrió la mayor especie de cocodrilomorfo, grupo que incluye crocodilianos existentes y extintos, de su tiempo. Lo bautizaron como Machimosaurus rex, afirman en una publicación en la revista ‘Cretaceous Research‘. El ‘cocodrilo‘ gigante vivió hace 120 millones de años en ambientes lagunares situados donde hoy hallamos los desiertos tunecinos.

Se trata del ‘cocodrilo‘ habitante de los océanos de mayor tamaño jamás conocido, aunque era algo menor que el Sarcosuchus imperator, que vivió en agua dulce hace 140 millones de años según la revista ‘National Geografic‘, que contribuyó a la elaboración del estudio.

A partir de los fragmentos de fósiles hallados, los científicos calculan que su cráneo medía 160 centímetros, mientras que el propio cocodrilo alcanzaba 10 metros de longitud y pesaba casi 10 toneladas.

El reptil gigante vivió en el período Cretácico Temprano, que siguió al Jurásico, era durante la cual se atribuye una extinción masiva de especies. Es decir, el hallazgo afirma que si la desaparición a gran escala tuvo lugar en el Jurásico, algunas especies gigantes, como los propios Machimosaurus, sobrevivieron a ella. Fuente:Actualidad.rt.com.-

lunes, 11 de enero de 2016

Thylacosmilus, la recreación del esqueleto de un extraño marsupial dientes de sable.


El extraño esqueleto de Thylacosmilus, que se extinguió hace 4 millones de años, fue recreado a partir de restos de un cráneo y exhibido en el Museo Municipal Punta Hermengo de Miramar. Previamente fue presentado a la comunidad científica nacional y extranjera en un encuentro de investigadores.

Después de un arduo trabajo, en que se pusieron conocimientos técnicos y científicos, el Museo Municipal Punta Hermengo de Miramar, dependiente de la Secretaria de Turismo y Cultura de la Municipalidad de General Alvarado, exhibirá  la recreación in situ de un esqueleto del único mamífero marsupial del mundo con “dientes de sable”.

Por lo general, los tigres dientes de sable son bien conocidos en distintas zonas del mundo, representados por su máximo representante el Smilodon (que también esta exhibido en este museo), que llego a nuestra zona hace algo mas de 1,5 millones de años. Pero mucho antes, en 8 y 4 millones de años atrás, vivieron en América del Sur, un grupo totalmente aislado de mamíferos marsupiales (con marsupio como los canguros y zarigüeyas) que desarrollaron características similares en sus dientes en forma de “sable”, único entre los mamíferos autóctonos sudamericanos. 
 Este marsupial, llamado Thylacosmilus atrox, es conocido tan solo por un puñado de restos, cuya pieza mas destacada, es un cráneo casi completo hallado en la localidad vecina de Chapadmalal. Justamente, de este ejemplar, y basado en características anatómicas comparadas, el técnico Mariano Magnussen Saffer pudo recrear un esqueleto muy completo de lo que fue este raro y peculiar carnívoro, usando las mismas técnicas que se utilizan para recrear a los grandes dinosaurios.

En primer lugar se tomo el molde del cráneo mas completo que se conoce. Luego se realizaron moldes de esqueletos parciales de otros cinco mamíferos que anatómicamente se ajustaban a la posible descripción del animal (teniendo en cuenta que no se conocen esqueletos de este mamífero), comparándolos con otros mamíferos marsupiales de América del Sur y Oceanía, tanto vivientes como fósiles, como así también, la convergencia adaptativa de este organismo.

Daniel Boh, titular del museo miramarense que superviso el trabajo destaco la importancia de esta recreación, ya que es el segundo museo del mundo que logra tener exhibido el esqueleto de este fabuloso animal, y la necesidad pedagógica del mismo en la exhibición de paleontología de nuestro museo, demuestra la cantidad y calidad del trabajo interno de la institución, que aunque pequeña, resguarda en importante y diverso patrimonio regional.
 El esqueleto fue presentado a la comunidad científica nacional y extranjera en las XXVIII Jornadas Argentinas de Paleontología de Vertebrados en Zapala- Chocon, Neuquén, junto a otros estudios científicos desarrollados por el museo miramarense.

sábado, 9 de enero de 2016

Encuentran las primeras evidencias de un comportamiento previo al apareamiento en Dinosaurios.


El equipo internacional de investigadores, liderado por el paleontólogo Martin Lockley, experto de renombre mundial en huellas de dinosaurios y profesor de la Universidad de Colorado en Denver (EE.UU.), descubrió grandes arañazos en la piedra arenisca de hace 100 millones de años en el oeste de Colorado.

Estos antiguos raspones son similares a los que provoca un curioso comportamiento entre las aves de hoy en día, por el que los machos muestran sus habilidades excavando una especie de nido ante sus parejas potenciales, un baile que deja unas características marcas en el suelo. Muchas aves costeras, los patos, avestruces, faisanes, codornices o halcones construyen sus nidos con esta técnica, que consiste en rascar el suelo con sus patas para hacer un pequeño agujero.

Estos son los primeros yacimientos en los que se ven evidencias de los rituales de apareamiento de los dinosaurios, y la primera evidencia física del comportamiento de cortejo», asegura Lockley.

El paleontólogo encontró restos de más de 50 raspaduras de dinosaurios, algunas tan grandes como bañeras, en gigantescas losas ubicadas en zonas donde también se han confirmado huellas de dinosaurios carnívoros y herbívoros, como Domínguez-Escalante y Gunnison Gorge cerca de Delta, Colorado, y en Dinosaur Ridge, al oeste de Denver. Los científicos crearon imágenes 3-D de los rasguños con una moderna técnica y moldes de caucho y fibra de vidrio.

jueves, 7 de enero de 2016

Unas huellas halladas en Villaviciosa revelan cómo echaban a volar los pterosaurios.


La "Costa de los dinosaurios" sigue revelando secretos del pasado. El equipo científico del Museo del Jurásico de Asturias (MUJA) ha descubierto en el yacimiento de pterosaurios de Tazones, en Villaviciosa, huellas que explican cómo echaban a votar estos reptiles voladores.

Además, en el yacimiento de Tereñes, en Ribadesella, se han hallado cuatro rastros paralelos de ornitópodos (saurios herbívoros dotados de pies con tres dedos, como las aves), que evidencian un comportamiento gregario, en grupo o manada.

Todo ello ha sido incluido por Laura Piñuela, integrante del equipo científico del MUJA, en su tesis doctoral, titulada "Huellas de dinosaurios y de otros reptiles del Jurásico Superior de Asturias", dirigida por el catedrático de Paleontología de la Universidad de Oviedo Luis Carlos Sánchez de Posada, que fue leída el pasado día 22 en la Facultad de Geología. Fuente; fundaciondinosaurioscyl.blogspot.com

domingo, 3 de enero de 2016

Najash rionegrina, y el origen de las serpientes.

Las primitivas serpientes del período Cretáceo tenían patas y vivieron en la provincia de Río Negro, Patagonia, Argentina. La conclusión surge a partir de un fabuloso descubrimiento realizado por el paleontólogo argentino Sebastián Apesteguía en el paraje La Buitrera, a 20 kilómetros de Cerro Policía. El animal fósil vivió hace unos 90 millones de años, midió unos dos metros de largo y su existencia plantea claramente la posibilidad de que la evolución de los ofidios se dio más en la tierra que en el mar, contra lo que se creía. La serpiente fósil fue bautizada como "Najash rionegrina" y vivió en el período Cretácico superior en una zona donde, entre otra fauna, se ha encontrado una madriguera de efenodontes. La revelación científica detalla que esta serpiente estaba dotada de robustas patas posteriores con las que podía escarbar. Esto hace suponer que las primeras serpientes evolucionaron probablemente más en tierra que en el mar. El nombre científico de "Najash rionegrina" esta inspirándo en el nombre hebrero de la serpiente bíblica, Najash, y en el lugar de su hallazgo. Gracias a este descubrimiento, los científicos disponen por primera vez principalmente del hueso sacro (el hueso triangular que está situado en el centro de la cadera) y otros huesos de la pelvis que unen la espina dorsal y los restos de las patas traseras de un reptil. La robustez de las patas de la serpiente fósil hace pensar en un animal que tenía la costumbre de escarbar con ellas. Más tarde, los descendientes de la especie descripta perdieron su hueso sacro y después las patas al cambiar de estilo de vida. Algunos nunca abandonaron tierra firme, y otros se adaptaron a la vida acuática. Además, puesto que ésta es la única culebra conocida que no ha perdido su hueso sacro, necesariamente debe ser la más primitiva. Desde que se comenzo a trabajar en La Buitrera se han encontrando muchos huesitos que se identificaron como de serpientes, las apariciones fueron varias, incluso parte de un cráneo.