lunes, 27 de febrero de 2017

Hallaron huellas de gliptodonte en la reserva natural de Pehuen Co-Monte Hermoso.


Es un yacimiento paleoicnológico ubicado a 2.500 metros al este de la localidad.
Especialistas descubrieron luego de una tormenta un grupo de 11 huellas de gliptodonte, en la zona 1 de la Reserva Natural de Pehuen Co. 

Encabezado por la doctora Teresa Manera de Bianco, un grupo de alumnos de la carrera de Geología de la Universidad Nacional del Sur, guardaparques y personal del Museo de Ciencias Naturales Carlos Darwin de Punta Alta, inició el relevamiento fotográfico y de moldes, a fin de preservar el registro.

La Reserva Geológica, Paleontológica y Arqueológica Provincial “Pehuen Co-Monte Hermoso" fue declarada por Ley Provincial N° 13394, al entender que ese ambiente natural y cultural se encuentra amenazado por la acción antropogénica y climatológica, y "necesita una presencia activa del estado nacional para resguardar sus singularidades naturales y los elementos fósiles y arqueológicos que se encuentran en su territorio".

Las huellas fósiles de 12.000 años de antigüedad están impresas en la plataforma de abrasión de la playa, en las capas arcillo-limosas que se hallan cubiertas parcialmente por las altas mareas. Ilustracion Daniel Boh.

http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/principal.htm

sábado, 25 de febrero de 2017

Pachydyptes ponderosus, un gran pingüino del Paleoceno.



Un fósil de 61 millones de años descubierto ahora en Nueva Zelanda apunta a que se desarrollaron antes de lo que se creía hasta el momento, posiblemente en la época de los dinosaurios.

A esta conclusión llegaron los investigadores que analizaron el fósil de un Pachydyptes ponderosus, un género extinto de pingüino conocido también como pingüino gigante de Nueva Zelanda, y cuyo resultado recoge la revista especializada The Science of Nature.

Los restos proceden de la era del Paleoceno y tienen 61 millones de años de antigüedad. Los dinosaurios se extinguieron hace aproximadamente 65 millones de años.

Los científicos le deben su nuevo descubrimiento a un coleccionista aficionado que encontró el fósil en una sedimentación marina en el río Waipara, en la Isla Sur de Nueva Zelanda, informó Gerald Mayr, científico del Instituto Senckenberg en Fráncfort.

Allí se encontraron ya en el pasado los fósiles de pingüinos más antiguos que se conocían hasta el momento, de un tipo "muy primitivo denominado Waimanu", que tiene poco que ver con los que conocemos hoy en día, indicó el experto.

Lo interesante del nuevo descubrimiento es que éste es mucho más similar a los pingüinos modernos que los fósiles de Waimanu, explicó. Con cerca de 150 centímetros, este pingüino tenía el andar erguido típico de estas aves marinas, según creen los investigadores tras analizar los huesos de los pies fosilizados. "Esto demuestra que la diversidad de los pingüinos es notablemente más grande de lo creído hasta ahora", afirmó Mayr.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Monotrematum sudamericanum, un ornitorrinco patagónico de 62 millones de años.



Es el primer mamífero monotrema hallado fuera de Oceanía. El diente fue descubierto en 1992 por un equipo de investigadores del Museo de La Plata dirigidos por el Dr. Rosendo Pascual, en la localidad de Punta Peligro, Provincia de Chubut, Argentina. 

Su antigüedad es de 62 millones de años. Con respecto a su apariencia, suponemos que era semejante al ornitorrinco Australiano, debido a que no se han hallado restos más significativo, y por ello no podemos hacer una  reconstrucción fidedigna. 

Hay una explicación geológica a la presencia de un mamífero tan primitivo en la patagonia Argentina. Durante el Cretácico tardío el "Monotrematum sudamericanum" emigro desde Australia a Sudamérica por medio del continente Antártico, debido a su proximidad y un clima relativamente templado. 

Las coronas molares son a juicio de Pascual demasiado parecidas a las de Obdurodon sp., compuestas por dos lóbulos en forma de V. No obstante la diferencia de tiempo en la que vivieron uno y otro género, y el mayor tamaño de los fósiles sudamericanos (casi el doble que los australianos) y el período en que vivieron (los obdurodon corresponden principalmente al oligoceno y mioceno) hace que fueran clasificados en géneros distintos desde que se descubrieron.

El hallazgo fósil consiste en dos dientes de la mandíbula inferior y otro de la superior, pertenecientes a un animal próximo al actual ornitorrinco.

domingo, 19 de febrero de 2017

Un nuevo yacimiento con huellas fósiles de dinosaurios en Regumiel de la Sierra.



El proyecto cultural para la consolidación y musealización del yacimiento de icnitas de dinosaurio El Frontal 2 del municipio burgalés de Regumiel de la Sierra acaba de sorprender con el hallazgo de 2.100 huellas nuevas, que se suman al rastro único de dinosaurio con cola que se identificó años atrás.

El equipo investigador, liderado por el arqueólogo Asier Pascual, comenzó a principios de febrero a trabajar en un afloramiento que ya se conocía, y del que se sabía que era “peculiar”. Pascual ha explicado a Efe que la investigación realizada por el Colectivo Arqueológico y Paleontológico Salense hace algunos años permitió identificar varios rastros de dinosaurios.

Entre el conjunto de huellas recuperadas entonces destacaron las dejadas por un ornitópodo, un dinosaurio con cola, y que son únicas. Ahora, siguiendo la pista de icnitas detectadas a posteriori, el equipo ha descubierto 2.100 nuevas huellas, con diferentes grados de profundidad, y solo llevan estudiado la mitad del yacimiento.
Por el momento, la proporción es de una huella por metro cuadrado y “todo parece indicar que podría contar con el doble de icnitas”, ya que esa proporción se ha mantenido constante en todo el proceso. De confirmarse las previsiones, El Frontal 2 entraría a formar parte del conjunto de mayores yacimientos de icnitas de dinosaurio del mundo, y sería uno de los más representativos de Burgos.

Si bien es cierto que queda trabajo por hacer, Asier Pascual ha explicado que ya saben que el noventa por ciento de las icnitas se corresponden a terópodos bípedos, carnívoros de mediano tamaño. La importancia científica del yacimiento deriva tanto del elevado número de huellas recuperadas como de la relevante información que se podrá extraer sobre el comportamiento de estos animales.

El arqueólogo ha explicado que prevén concluir la intervención en marzo; se trata de localizar e identificar las huellas y, al mismo tiempo, ir consolidándolas para garantizar su conservación. Fuente EFE.

sábado, 18 de febrero de 2017

Isaberrysaura mollensis, un nuevo dinosaurio jurásico con semillas en su estómago.

Un equipo de paleontólogos ha descrito una nueva especie de dinosaurio, cuyo fósil se encontraba en un yacimiento marino. El hallazgo revela que el dinosaurio tenía una masa de semillas mineralizadas en el interior de la carcasa, lo que representa la primera evidencia de alimentación en un ornitópodo primitivo en el Jurásico.
Isaberrysaura mollensis es el nombre del nuevo dinosaurio que vivió hace 180 millones de años y que acaba de ser descrito por un equipo de paleontólogos, liderado por José Ignacio Canudo, coordinador principal del grupo Aragosaurus de la Universidad de Zaragoza, en colaboración con investigadores de universidades de Argentina y de Portugal.

La carcasa articulada de este dinosaurio fue encontrada dentro de un yacimiento en el fondo del mar de la provincia de Neuquén (Argentina), lo que evitó que fuera devorada por predadores. Una de las principales singularidades de este nuevo fósil es la presencia en la zona del interior de la carcasa de una importante masa de semillas mineralizadas, lo que representa la primera evidencia de alimentación en un ornitópodo primitivo en el Jurásico.

La revista Scientific Reports recoge este hallazgo en el que han participado el equipo de investigadores de la Universidad de Zaragoza, junto a otros paleontólogos de la Universidad de Río Negro-Conicet, Universidad de la Plata, Museo Olsacher de Zapala, Museo de Huincul (Argentina) y Fundação para a Ciência-Universidade Nova de Lisboa, (Portugal). Según los científicos, este dinosaurio presenta tres singularidades que lo hace único en el registro fósil de dinosaurios a escala mundial.

La carcasa de Isaberrysaura se recuperó en la Formación Molles (Argentina) depositada en el fondo del mar. De hecho en esta formación además de animales invertebrados como ammonites hay vertebrados marinos como ictiosaurios o plesiosaurios. Sin embargo, los dinosaurios como Isaberrysaura eran animales terrestres y por tanto para que sus restos fueran encontrados en rocas marinas tuvieron que ser transportados mar adentro. Los huesos de Isaberrysaura se encontraban articulados en el yacimiento. “Esto es importante porque nos ha permitido recuperar una información paleobiológia única”, señala Canudo.

Una de las particularidades de este nuevo fósil es el hallazgo dentro de la carcasa del contenido estomacal, formado por una importante masa de semillas mineralizadas. “Se trata, por tanto, de una evidencia directa de alimentación por parte de Isaberrysaura. En el registro fósil hay muy pocas evidencias de alimento en el interior de carcasas de dinosaurios herbívoros y, hasta el momento, solo habían sido descrito en hadrosaurios y ankilosaurios. Así es la primera evidencia de alimentación en un ornitópodo primitivo y en el Jurásico”. Fuente; agenciasinc.es. Fotografía del fósil del cráneo. / J.I. Canudo